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GÉNESIS:Breve historia de las religiones.


Génesis

Breve Historia de las Religiones

“En el principio solo había caos y oscuridad. Bueno, en realidad había una cosa más, además de caos y oscuridad. También estaba el inconfundible e incesante ruidito lejano de un teclado al ser golpeado de manera frenética. Después, llegó el resto…”

Estas fueron las palabras pronuncias en respuesta a la pregunta: ¿Cómo se creó el mundo? formulada por los sumos sacerdotes al Oráculo. Claro está que nadie sabía qué era un “teclado” ni por qué hacía ruido, por qué estaba ahí antes de que no hubiera nada, o por qué era golpeado de manera frenética. Lo del caos y la oscuridad lo entendieron y asumieron a la perfección. Después de todo, las religiones siempre estaban repletas de caos por aquí y oscuridad por allá. Pero el misterio del teclado siguió siendo motivo de especulación. Gracias a él, cientos de generaciones de místicos y filósofos pudieron vivir holgadamente cerca de atractivas, semidesnudas y semiinconscientes oráculos (como mandaba la santísima tradición); eso si, siempre prestos a reponer los tóxicos y abundantes inciensos o aceites perfumados.

Con el paso de los siglos, en el país de Galgajad, las religiones se multiplicaron y expandieron como la dermatitis de un estudiante estresado de último año. Las menos famosas, con peor prensa, y menos seguidores, fueron llamadas “sectas”. Se les persiguió, se les asimiló, o expulsó del país de manera totalmente civilizada: con memorandos y fuegos purificadores; (Grupos de filósofos aún debaten hoy sobre qué exactamente estaban intentando purificar con el fuego).

Las estrellas, se creía, eran hogueras celestiales en torno a las cuales se reunían a su calor cientos de dioses. Es de imaginar la cantidad de dioses y diosecillos que pululan ahora por la tierra desde la primera vez que un protosacerdote miró al cielo y decidió que aquello eran estufas celestiales. Gracias a aquellos pioneros del pensamiento religioso (en Galgajad, sinónimo de ciencia) toda ciudad posee un distrito dedicado única y exclusivamente al culto de los dioses. Los distritos religiosos son un conglomerado de callejuelas sin orden ni concierto repletas de nichotemplos; bautizados así por su apariencia similar a los lugares de enterramiento locales. Calles atestadas de templos grandes y pequeños, como nichos de un cementerio. Unos, de madera repletos de moho y musgo putrefacto y con imágenes ruinosas de piedra mellada; otros, más famosos y fastuosos, de piedra o mármol, con bellas estatuas y flores.

Todo burgo o villa posee un nichotemplo dedicado al misterio de “el teclado”. Con el paso de los años, al misterio se le adjudicó cara. Una cara femenina a la que llamaron Tecla. Los cultos a Santa Tecla son ahora los más famosos y temidos de Galgajad. Muchos creen que es una deidad oscura y malévola, otros tantos creen que fue la primera mártir, por aquello de que era golpeada de manera frenética. El por quién, es otro motivo más para llenar las panzas de pensadores itinerantes en busca de un oráculo que les proporcione más información sobre la que divagar en cualquier plaza frente a personas con necesidades espirituosas.