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Reseñas de lectores: Suicídese, doctor

   EL PSICONALISTA  de John Katzenbach (Ediciones B)

 

 

 

Macanuda trilogía narrada en segunda persona al estilo suspense psicológico. Katzenbach cuenta la historia de un psiquiatra con aparente vida común, pero que en algún momento de principiante parece que a una paciente descuidó, alguien lo cree con fervor. La novela arranca con un paciente que se hace notar como asediado por taras angustiosas dignas de cuidados especiales. Al salir el paciente Zimmerman alguien deja una carta: “Bienvenidos al primer día de su muerte, doctor Starks. Usted arruinó mi vida y ahora estoy decidido a arruinar la suya». Con tales amenazas el analista pensó que se trataba de una broma de sus amigos tratándose de su día de cumpleaños. Suicídese, doctor, sino familiares inocentes pagarán sus negligencias de analista. Amenazas firmadas por un tal Rumplestiltskin quien se comunica con el doctor a través de poemas publicados en periódicos. Pero no son bromas; violentan la vida financiera del doctor, movilizando sus cuentas, lo acusan de violador aprovechado de la confianza con una paciente llegando a oídos de la sociedad psicoanalista de Nueva York. Una sarta de incriminaciones bien maquinadas. Dos personajes vinculados consanguíneamente con el torturador hacen de intermediarios entre víctima y victimario. El verdugo no juega, quiere vengarse del doctor que hizo daño a su madre, que la descuidó. Es implacable, tiene mucho dinero para evadir la ley, es un asesino profesional entrenado calladamente por su padrastro, casualmente un colega del doctor Frederick Starks, su mentor universitario. Aunque, el doctor Starks arma su táctica evocando a Sun Tzu y a tantos protagonistas policiales. Al fin, hace creer a Rumplestilstkin que gana la contienda ahogándose en el mar después de tomarse unos antidepresivos. Quemó su casa a orillas del mar, después de todo el momento psicológico es propicio para que todos digan: sin dinero, su esposa muerta, acusado de violador. Eso lo llevó al suicidio. Al morder la tramoya el doctor averigua que se trató de una antigua paciente que fue a su consultorio décadas anteriores y que sin más ni menos dejó de ir a la consulta, dejando tres hijos huérfanos al suicidarse: un abogado, una linda actriz y un asesino a sueldo que anda vengándose de todo aquel que causó daño en vida a su madre Claire Taylor. Entre ellos, ese doctor Starks que no curó a la madre suicida. Nada de lo que ocurre está aislado, el mejor modo de desaparecer es dar a entender lo contrario; ciertamente el doctor Stark muere para adoptar otras identidades a la guisa de Graham Greene. No importa la profesión porque la venganza y la culpa andan juntas en el alma, al igual que la pasión. El doctor difunto llamado de otras formas, Lazarus o Richard da el giro mortal donde se vuelve otro sorprendiendo a sus verdugos. Los tres hermanos comprenden el cambio del difunto y saben que sigue vivo y ya el asesino llevado por la ira cae en la trampa del doctor quien lo fulmina de un balazo en medio de una noche marina. El disparo traspasó la psique nocturna. Se convirtió en otro hombre.

 

Aquí lo podéis conseguir:

 

 

 

 

 

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