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La casa del callejón, David Mitchell: un thriller de terror paranormal.

09/08/2018

"A medida que este libro se adentra más en una historia de fantasmas, David Mitchell es lo suficientemente inteligente para que sus personajes, de vez en cuando, derrochen humor a expensas de la solemnidad"

 

 

 

La casa del callejón inicialmente parece una historia de terror típica: una vieja casa que se encuentra en un lugar improbable, extrañas desapariciones y un par de misteriosos gemelos con un horrible secreto. Sin embargo, ya que es una historia escrita por David Mitchell, esta novela tiene más de lo que parece al principio.

 

Hay una razón por la cual David Mitchell (1969) es uno de los novelistas más alabados de la actualidad. Sus libros están intrincadamente tramados y, a medida que su escritura ha madurado, también lo ha hecho su dilema principal: la cuestión de qué le sucede al alma después de la muerte, si de alguna manera habita una nueva conciencia o simplemente se pierde para siempre. Es difícil pensar en un escritor de 49 años tan preocupado por los problemas de la mortalidad, un tema que con frecuencia es exclusivo de los autores más veteranos.

 

La novela más conocida y más ambiciosa de Mitchell es El atlas de las nubes (2004), un conjunto de novelas intercaladas que saltan a propósito entre épocas y ambientes. En su penúltima novela, Relojes de hueso (2016) hay poderes psíquicos, villanos espeluznantes, un enfrentamiento épico entre el bien y el mal, duelo que se siente formulista. El ingenio intertextual de Mitchell –en relación a los personajes recurrentes y demás– comienza a parecer menos como Yoknapatawpha y más como Marvel.

 

La nueva propuesta de Mitchell, La casa del callejón (2017), es una especie de secuela de Relojes de hueso. El libro primero cobró vida como una historia corta, "The Right Sort", que el autor publicó en fragmentos de 140 caracteres en Twitter. El hecho de que La casa del callejón haya germinado con tanta rapidez a partir de una historia corta para transformarse en un trabajo de poco más de doscientas páginas evidencia de que el tiempo vuela cuando se está pasando por un buen momento en el país de las maravillas de la propia creación. 

 

La casa del callejón abarca cinco capítulos, espaciados en nueve años de diferencia. La primera parte tiene lugar en 1979, la última en 2015. En cada capítulo, un londinense más o menos vulgar es atraído, bajo falsas pretensiones diabólicas, a lo que él o ella cree que es la mansión señorial del título de la novela. Ahora, en un riff fresco sobre un viejo tema, el escritor parodia sus fantasmas. Pactos fáusticos, cambios de forma, "psicovoltaje", robo de alma, burbujas de realidad, un líquido llamado banjax… todos se reúnen en este libro. 

 

Después de haber ingresado a la propiedad a través de una pequeña puerta de hierro en un oscuro callejón, justo al lado de un pub llamado The Fox and Hounds, el desafortunado huésped es recibido por uno o ambos hermanos, Norah y Jonah Grayer, y es invitado a cenar. Los Grayer resultan ser gemelos cuyas habilidades paranormales y entrenamiento en ciertas artes mágicas oscuras los han convertido en caníbales espirituales. Los hermanos mantienen una existencia sombría, siniestra y fuera de tiempo. Por medio de un ciclo de nueve años, engañan y drogan a sus víctimas para consumir sus almas.

 

A medida que este libro se adentra más en una historia de fantasmas, David Mitchell es lo suficientemente inteligente para que sus personajes, de vez en cuando, derrochen humor a expensas de la solemnidad. Las novelas de Mitchell están salpicadas de coincidencias significativas y toman prestada la descripción de sincronicidad de Carl Jung. Cada nuevo producto de la creciente imaginación de Mitchell funciona como una cámara de eco tanto para sus ideas previas como para su obra futura. 

 

Uno de los temas más dominantes de La casa del callejón es la noción de duelo versus esperanza. De manera similar, la necesidad insaciable de los gemelos de mantenerse vivos a expensas de cualquier persona desafortunada que se cruce en sus caminos habla del egoísmo y de la codicia contemporánea por el poder.

 

El mayor inconveniente de La casa del callejón es que simplemente no da mucho miedo. Los personajes no están lo suficientemente vivos como para que temamos por ellos cuando están en peligro. No hay un protagonista que guste y atraiga. Las visitas a la residencia tienen lugar dentro de un patrón establecido que, si bien evoluciona, las repeticiones hacen que cada capítulo sucesivo se vuelva demasiado familiar. En cualquier caso, el suspenso, e incluso, más en general, la trama, nunca ha sido el elemento principal de la ficción de Mitchell, que es más cerebral que visceral.

 

Lo más importante es que Mitchell nunca olvida que está escribiendo ficción, una forma artística diseñada para distraerse. Es difícil reprochar una novela en la que uno de los personajes más agradables es una joven llamada Sally Timms, claramente en homenaje a la cantante principal de la venerable banda de punk británica The Mekons. Durante 15 años, Mitchell ha estado construyendo un universo de personajes mucho más original e interesante que cualquier cosa con la que los creadores de cómics pudiesen soñar.

 

La casa del callejón es la novela más corta y accesible de Mitchell hasta la fecha, y no es necesario leer Relojes de hueso para comprenderla. Los lectores que accedan primero a este libro, sin embargo, obtendrán una pequeña visión del talento de este escritor. No obstante, como una obra independiente, sigue siendo una historia de fantasmas altamente efectiva, espeluznante e ingeniosa, diseñada para inquietar al lector y plantear preguntas sobre lo que todos nosotros podríamos hacer en nuestra búsqueda de la inmortalidad.

 

Aquí se puede conseguir: 

 

 

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